El
Hotel Abbazia ha sido realizado restaurando y recuperando una
parte del antiguo convento de los Padres Carmelitas Descalzos, enfrente
de la Iglesia de Santa María de Nazaret (denominada "de
los Descalzos").
Conservando
el encanto y la atmósfera del antiguo convento, el hotel ofrece
todas las comodidades más modernas y unos espacios amplios para
el relax de los huéspedes. Las habitaciones y los espacios comunes
han sido restaurados recientemente y embellecidos con adornos y tapizados
muy elegantes.
Superada
la Recepción, se abre a la izquierda la sala del refectorio de
los Frailes, actualmente utilizada como gran hall, dominada por el púlpito.
En esta sala es posible utilizar el servicio de bar las 24 horas del
día, o relajarse sobre cómodos sillones para leer alguno
de los numerosos periódicos.
Desde
la sala del refectorio se accede al ala donde, en tres plantas, se encuentran
algunas de las 50 habitaciones del hotel, hechas en los alojamientos
de los frailes; desde la planta baja se accede al jardín exterior
y a la sala de desayuno, pasando por la habitación del lavadero.
La
parte más moderna del hotel se abre a la izquierda de la Recepción
y, a través de una escalera de madera nueva, se sube a las plantas
superiores donde hay otras habitaciones y algunas suites con vista sobre
la Calle Priuli o sobre las huertas del convento.